Ness

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Esta imagen no me pertenece solo la utilizo para fines esteticos (pertenece Jessica Lewis, si das click en la imagen te enviara a su sitio)

lunes, 16 de abril de 2012

26. Intromisión:(

Hola bellas lectoras, pues ya saben aqui un ratito libre de tarea pfff... el 1er dia y me encargaron tarea y lo que falta! :) pero bueno se que despues voy a recordar y reirme de esto. aqui les dejo otra entrada & asy! jajaj ademas de quiero recomendar un blog, la chica apenas empieza, puede ser algo confuso al principio pero creo que todos merecemos una oportunidad, juzguen ustedes!!
Bueno su blog habla sobre una chica que tambien es una extraña mezcla de... bueno leanlo!
ademas de creer que lleva una existencia normal, tiene el presentimiento de que su vida cambiara...
este es el link, si tienen tiempo pasense!!

http://renesme-cullen.blogspot.mx/

A mi en lo perosnal me gusto, ojala ustedes tambien le den la oportunidad!:)

POv. Reneesme

Pasar la noche en casa de Caroline fue de lo más natural que me ha pasado, creo que mis padres tienen razón y solo es la edad por lo que estoy así. Me sentí totalmente normal quejándome un poco – mucho – como una adolescente, yo que pensé que nunca disfrutaría de este tipo de experiencias humanas.

Caroline me hizo entrar en la razón de la peor manera, su historia familiar no era nada agradable, me ponía triste y furiosa, como los padres pueden hacer eso a sus hijos, no es por nada pero es una actitud muy egoísta, tengo que empezar a comportarme mejor con mis padres, sobre todo con Edward. No se merece mi mal humor, el menos que nadie. Llore como nunca sacando todo lo que me ponía mal, mi amiga estuvo ahí abrazándome, aun no me animaba a contarle lo que paso cuando vivía en Forks, no es por falta de confianza, obviamente no le contare todo, es por mi poca tolerancia al dolor. No me gusta recordar momentos dolorosos, a nadie le gusta.

Me quede dormida en un sueño profundo sin pesadillas.



La escuela. Aburrida, nada nuevo, extraño seria el día en que pasara algo divertido. Nos sentamos en nuestra habitual mesa en la cafetería con nuestros habituales compañeros. Caroline llevaba en sus manos la invitación de cumpleaños de Mary, que seria este viernes, sino me hubieran dicho ni me habría acordado, tenia muchas cosas en la cabeza.

-La fiesta será genial será mas genial que la ultima que hubo en casa de Caroline. – anuncio con una gran sonrisa.

-Claro esa fiesta fue… - dijo Kevin secundado lo que dijo Amelia – no hay palabras, fue tan genial.

-Nunca me van a dejar olvidar eso – refunfuño Caroline con frustración – en serio, es… oshh, por su culpa olvide lo que iba a decir.

Todos reímos. Ella se dedico a rodar los ojos.

-¿Qué te pondrás Mary? – le pregunto Amelia.

-Pues… bueno… es que todavía… – empezó a decir pero se vio interrumpida.

-¡No me digas que aun no tienes el vestido! – exclamo con exasperación. -Creo que habrá una pequeña excursión al armario de Caroline – la aludida y Amelia sonrieron ampliamente.

-Cuando quieran – invito Caroline. – que mi armario sirva de algo.

-¿Se puede mañana en la tarde? – pregunto Amelia con astucia.

-Claro – respondí Caroline con entusiasmo.

Amelia estaba tan animada como un niño la noche de navidad, si seguía con ese entusiasmo lo mas seguro es que el armario de Caroline terminara vacío; la expresión de Mary era de resignación, sabia que la harían probarse vestido tras vestido, me recordaba a Bella cuando era martirizada por tía Alice. Eso me hizo sonreír.

-¿Por qué sonríes Ness? – me pregunto Amelia enarcando una ceja.

-Nada, ya sabes recordando algunas cosas – dije a la ligera.

-No será porque el chico nuevo, Alexander – intuyo con malicia, me recordó a tío Emett, últimamente he estado recordándolos demasiado – no deja de mirarte desde el otro lado de la cafetería – las demás chicas no dejaban de verlo, sobre todo Amelia, Mary resignada como siempre y Caroline… ella siempre un caso diferente nunca lograba descifrar que.

Voltee un poco para comprobarlo, gran error. Si lo hacia y no se molestaba en disimularlo, la sangre subió a mis mejillas – mala herencia de Bella –, el no despegaba su vista de mi, eso además de incomodarme me hacia sentir… no se rara. Una arrogante sonrisa se empezó a formar en su rostro de ángel… ¿Qué acababa de pensar? Sentirme normal me empieza a afectar. Todo esto duro menos de un minuto.

-Esto se vuelve incomodo – musite cuando volví a voltear a la mesa; las tres me miraron conteniendo una sonrisa, con los labios apretados para no reír - ¿Qué dije algo gracioso? – pregunte un poco irritada.

-No es que… hubieras visto lo roja que estabas – Amelia ya no aguanto mas soltó la carcajada que retumbo en toda la cafetería haciendo que todos nos miraran raro – debí haber tomado una foto.

-No te preocupes así es ella, esta loca es normal – bromeo Mary haciéndome reír – pero en serio no deja de mirarte, es raro; se sienta solo, la verdad es que a estas alturas las chicas no lo dejarían ni respirar – era mas como una explicación para si misma.

-Creo que ya me tengo que ir a mi siguiente clase – anuncie levantándome de la mesa – las veré mas tarde en deportes – era la única clase que compartíamos las cuatro juntas.

Mary refunfuño no le gustaban los deportes, no porque no fuera buena simplemente los detestaba.

Salí de la abarrotada cafetería, los pasillos estaban vacíos, algo obvio dado que era la hora del almuerzo, camine hasta mi siguiente clase, no sin antes pasar a mi casillero por mis libros correspondientes, química, odiaba la química porque el profesor me odiaba, desde la vez que me paso al frente a resolver una ecuación por “no poner atención durante su clase”, no hace otra cosa que encargarme trabajos extras por “falta de créditos”, según para aprobar el semestre, claro como resolví la ecuación sin problemas, titubear… me cree mejor que él. La clase aun no comenzaba pero había unos cuantos alumnos ahí, tome mi lugar habitual, jale la silla para sentarme frente al pupitre, acomode mis cosas y espere a que empezara la clase. El profesor entro, no sin antes darme una mirada de advertencia como lo ha estado haciendo durante las últimas semanas, claro que la ignore y fije mi vista en el pizarrón.

-Clase hoy habrá examen – todos refunfuñaron, esas son palabras que a ningún alumno le gustaba escuchar, menos a mi que estaba mucho mas adelantada que ellos – silencio o les acorto el tiempo – los callo, funciono bastante bien nadie dijo una palabras mas. – espero que este preparada Srita. Cullen – me advirtió.

-Lo estaré – respondí amablemente sonriendo, escuche como su corazón se aceleraba. Me entrego mi examen al igual que al resto de la clase. Genial ahora le gusto al profesor lo que me faltaba.

El examen era muy sencillo, sencillo para mí, los demás no dejaron de quejarse en voz baja de lo complicado que era.

 Me levante de mi asiento sin hacer ruido y fui a entregar mi examen. El profesor se sobresalto, no me oyó llegar.

-Aquí esta mi examen – le dije dejándolo en su escritorio.

Regrese a mi lugar igual de silenciosa.

El día pasó rápido hasta deportes en donde nos pusieron a subir por la cuerda, llegar arriba y tocar la campana, en su mayoría se negaron alegando que no tenían la fuerza, pan comido para mi y mis amigas. Esa clase se fue rápido hasta que llego el final del día, ballet. Esperaba que esa profesora dejara de insistir en hacer que ese en ese estúpido recital de ballet, claro era una buena oportunidad pero para mi había tiempo de sobra.

Odiaba la ropa para practicar ballet no es que fuera incomoda pero… era demasiado gris, claro habían dicho un reglamento en donde tenias que llevar negro con mallas blancas o naturales, y zapatillas color rosa. Técnicamente no rompería ninguna regla, los leotardos son algo incomodos sin contar el hecho de no llevar ropa interior, lo cual es igual, todo eso para permitirte estar con mas libertad, pero claro después de meses no practicar se te olvida acostumbrarte, de nuevo hay que empezar de cero. En fin no creo que me digan nada por mi atuendo, nada común en esta danza.

Entre al estudio y como siempre todos me miraron, tendrán que acostumbrarse, dije para mis adentros.

La clase comenzó cuando la profesora entro, tan puntual como siempre. Me dirigió una clara mirada de desaprobación, decidí ignorarla y concentrarme en lo que estábamos haciendo que no tenia una gran ciencia. Mary me dedico una mirada de que genial ropa y siguió con lo suyo; no se porque no le pedía a ella ser la principal en el recital, si yo fuera humana completamente definitivamente que ella me sacaría y por mucho, pero no tenia que tener ese lado vampírico que hacia que lo que hiciera fuera casi perfecto, a veces ayudaba claro como en el examen de hace rato pero otras veces… preferiría ser tan torpe como lo era mi madre de humana, también herede algo de eso pero claro, a menor escala. La clase se fue muy rápido, que ni me di cuenta cuando termino.

La profesora salió del estudio sin decirme nada, que bien a si no tendría que lidiar con ella; me mire en el espejo, aun me incomodaba la mirada del nuevo, la primera vez que me vio pareciera que me odiaba y ahora no puede dejar de ser arrogante, otra cosa es que… ¡porque rayos me interesaba lo que pensara el de mi! Me puse de pie y me mire en el espejo, suspire pesadamente, en serio ¿Qué me podría ver a mi? Practicar ballet desde pequeña prácticamente me dejo plana, mi cuerpo era delgado, sin curvas lo único salvable eran mis piernas, claro después de tanto ejercicio… bufe. Nunca me había preocupado mi imagen ¿Qué rayos me sucede? – me pregunte pasándome mi mano por mis cabellos, costumbre heredada de Edward.

Me sobresalte al ver a mis padres reflejados en el espejo una imagen que no espere ver ¿Qué rayos hacían aquí?

-Me alegro que haya podido venir Sr. Cullen – le dijo mi profesora a mi papa.

Me estaba perdiendo de algo muy grande.

-Ella es mi prometida Bella Swan – presento a Bella, me imaginaba lo que mi entrometida maestra pensaba.

-Creo que quieren saber la razón por la que los cite – ambos asintieron como si no lo supieran; me senté en el lugar en donde me encontraba quitándome las zapatillas para calzarme los tenis y ponerme un pantalón de mezclilla, la blusa que traía me gusta me la pondría mas seguido – he estado observando a la Srita. Cullen le he ofrecido un protagónico en la obra que monta la escuela, habrá muchas compañías de ballet interesados en ella, estoy segura. – explico lo que ya me había dicho. – ya le propuse la oportunidad pero se niega, mi obligación como su maestra es alentarla… la de ustedes como tutores legales es hablar sobre su futuro, llegaría lejos – trato de convencerlos.

-Sigo estando aquí – dije, al parecer se olvidaron de mi presencia. – Y en serio gracias por la propuesta pero las veces que me la pida, la voy a rechazar – dije con convicción. – la terquedad es algo heredado. – argumente.

Mis padres me dirigieron la clara mirada de “hablaremos luego”.

-Es una buena oportunidad – opino Bella – creo que deberías considerarla.

-Bueno, pues gracias pero no – volví a rechazar poniéndome de pie para encararlos – la verdad es que si fuera por mi yo no vendría a esta clase – admití, quizá así me dejarían en paz – si fuera en otras circunstancias, aceptaría brincaría de emoción, pero no ahora – no me gustaba admitir esto frente a mis padres, ni una maestra entrometida – ofrézcaselo a Mary, es tan buena como cualquiera, incluso mejor yo si no fuera por… - me calle estuve a punto de hablar de mas – ella por lo menos lo hace de corazón. – concluí.

Salí del estudio a velocidad rápida pero humana evitando ver sus rostros de desconcierto, no tenia ganas de responder las preguntas que me harían.
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1,000,0000,000,000,0000,00,00 no se si existe el numero pero son los agradecimientos que se merecen por ayudarme a pasar por el blog! puse una encuesta al lado para que puedan votar & asy! jaja;). humm... y bueno, mi beffa Vero ya saben ella quiere escribir un blog, no sabe por donde empezar y yo kreo que necesita animoss! :) tambien es muy buena escribiendo aunque no lo admita! jaja :) ella me ayudo a escribir algunos caps... merece una oportunidad, TODOS!!
cuidense y xoxo meli!

domingo, 15 de abril de 2012

25. Espiando y descubriendo

Hola a todas las bellas lectoras del blog! estoy super FELIZ!!! al fin superamos las 2000 visitas y vamos por mas todo esto gracias a ustedes!  no tengo palabras para agradecerles todo sus comentarios, observaciones, premios y todo eso, :') no crei que pasara de 100 y miren ya van tres meses del blog y tengo 2000 pasadas! las amo a todas <3
Mañana empiezo la escuela pff... eso quiere decirs que no publikare muy seguido! Vero y yo ya hasta habiamos hecho un video para cuando llegaramos a las 2000 visitas pero se nos adelantaron;) pensaba en hacer un capitulo especial sobre algun personaje poniendo la encuesta a un lado y todo eso:) lo hare, tambien hicimos un video sobre lo que pasaria despues en el blog! hasta les lei una entrada jajaj pero komo se tardaba demasiado en subirse y no soy la reina de la paciencia me estrese y lo cancele:P lo mas seguro es que lo suba ya despues...
Que mas les puedo decirs muchas gracias por leer mi blog & asyy... ojala y disfruten esta entrada.

Recomendacion musical:
"True Friend" de Miley Cyrus <3

POv. Reneesme

-Bueno yo creo que ya me tengo que ir – dijo Caroline aun feliz por su victoria. – porque no vienes a mi casa Ness, ya sabes noches de chicas – me ofreció Caroline con una sonrisa. Mire a mama en busca de su aprobación.
-Claro – correspondió Bella con otra – no se duerman muy tarde, mañana hay escuela. – advirtió.
-¿No se te olvido pedirle permiso a alguien mas? – pregunto Edward saliendo de la cocina.
-Me dejarías ir por favor – le pedí con la cara de perro triste, claro que mentalmente suplicando para que me dejara, espere su respuesta rezando para que fuera un si. Después de lo sucedido hace unos momentos no estaba del mejor humor.
-No se duerman tarde – concedió con un suspiro.
-Claro – dije con sarcasmo – iré por mi ropa – dije estirando a Caroline de la mano para llevarla a mi habitación.
Tome mi maleta la más pequeña que tenia – gracias a mama tenia maletas de tamaño natural – empezando a meter las cosas que necesitaba.
-Ya listo, vámonos – dije cuando termine.
-¿Te iras con esa pijama? – me pregunto con incredulidad conteniendo una sonrisa.
-De todos modos solo voy a dormir – le reste importancia – no creo que alguien se fije en como voy vestida.
-Cierto – admitió.
Bajamos las escaleras a paso humano, aun era temprano no había prisa alguna.
-¿Ya se van? – pregunto Lucas un tanto ansioso.
-Si – le respondí un poco tajante – ni se te ocurra seguirnos y espiar. – le advertí. – Lo mismo va para ti Edward – dije mirando a papa. Ambos asintieron.
-No creo que sean tan tontos para desobedecerte arriesgándose a enfrentar tu ira – opino Caroline dirigiendo también miradas de advertencia a los dos – bueno… eso quiero creer.
-Ya vámonos – salimos de la casa, puso la música de su auto a todo volumen hasta llegar a su casa.
POv. Edward
Ness y su amiga se fueron a toda velocidad en su auto. Ni se despidió. Bufe.
Quizá debería asegurarme de que estarán bien… - pensaba Lucas.
Desvió su vista y sus pensamientos hacia a otro lugar mientras subía las escaleras a velocidad poco humana.
 A si mantuvo sus pensamientos hasta que se fue a acostar demasiado temprano. Ya no contenía las ganas de ir a casa de Caroline para saber lo que hacían. Ya no pude más.
-Bella – la llame desde la sala, en un abrir y cerrar de ojos estaba sobre mi regazo; me ponía muy difícil el irme – tengo una emergencia en el hospital, me tengo que ir.
-Edward en donde me entere que fuiste a espiar a Nessie y a Caroline, no te la vas a acabar – me advirtió y subió a nuestra habitación, no enojada pero si molesta.
Tome mis cosas de trabajo con las llaves de mi auto, lo dejaría en algún lugar lejos de la casa de Caroline, llegaría mas rápido corriendo.
Esto no esta bien, me siento un degenerado haciendo esto – esos eran los pensamientos de Lucas, bueno ya éramos dos – debería regresar… - olfateo el ambiente genial reconoció mi aroma – Edward ya deja de ocultarte sé que estas aquí por la misma razón que yo. – pensó.
Bueno por lo menos no era el único desobediente aquí.
-¿Hace cuanto llegaste? – le pregunte muy bajo solo para que el me escuchara.
Hace como diez minutos, no quiero imaginar a Bella cuando se entere – se lamento, nadie quería ver a Bella enojada era todo un huracán – no han hecho nada solo han estado comiendo pizza, viendo la tele, conversando de algunas cosas de la escuela… etc. – me informo.
Eso pasó los últimos diez minutos, no me quería imaginar lo que dijeran el resto de la noche.
-Vamos a mi habitación y a haber que hacemos – sugirió Caroline.
-Si ya me aburrí de estar en la sala – acordó Ness.
Ambas salieron de la sala subiendo las escaleras corriendo hasta llegar a l dormitorio de Caroline.
Mi mente seguía sin comprender como una chica de diecisiete años pudo haber ganado una partida de ajedrez conmigo, porque aunque no pudiera leer su mente tengo mucho tiempo jugando, practicando; ahora tendré que argumentar que los uniformes escolares no son necesarios en la formación académica. Adiós a la fama del joven, guapo y serio medico de este pequeño pueblo.
Edward ya deja de lamentarte es solo un juego, eso fue lo que yo sentí cuando me gano, ahora sabemos que a si como es fuerte es lista – pensó Lucas con un dejo de frustración. A nadie le gusta que una chica la gane.
Aun así, los pensamientos de Lucas tenían admiración por la joven Caroline, esto de una simple amistad pasaría a otro nivel, bueno siempre y cuando siga este ritmo.
-No se porque Edward no puede confiar un poco en mi – preste especial atención a esto, mi propia hija se quejaba de mi. – sé que no he hecho cosas de las que este muy orgulloso pero… a veces pienso que seria de mi si el no estuviera, si estuviera sola. 
Shock total, ambos – Lucas y yo – nos quedamos con la quijada desencajada. Eso era lo que pensaba Ness, ¿en serio? Me hirió. Nada de lo que se hable saldrá de aquí.
-Ya no lo vuelvas a pensar – la voz de Caroline se endureció – yo lo pensé y por desgracia se me cumplió, mis padres no pueden estar en un habitación por mas de dos minutos sin pelear, se les olvido que aun tienen otra hija que quieran o no los extraña, las veces que mi padre habla son muy contadas y mi madre no me puede ver ni en pintura – confeso. El rostro de Caroline en los recuerdos de Ness no había palabras para describirlo. – cuando mi hermano… murió, bueno también murieron ellos; mi mama siempre prefirió a mi hermano, eso lo tuve claro, cuales eran sus razones, ni idea.
Me enoje aun más al escuchar eso, como unos madre puede preferir a uno de sus hijos, su historia era triste pero su rostro seguía sereno, sin emoción, lo que era aún peor.
-Piensa de esta manera: imagina que estas en un una fiesta pero corres peligro del que ni siquiera tu estas consciente, Edward va a revisar si estas bien – le empezó a plantear la situación; los pensamientos de Ness eran imposibles de leer, enojo, ira, tristeza, compadecencia – ponte en su lugar por un momento, tu irías a pesar de que no le hablaras, no se por meses… el esta dispuesto a eso con tal de protegerte. – concluyo.
Impresión. No lo puede haber dicho de otra manera, yo haría eso y más para tenerla a salvo, a mi lado Lucas estaba igual.
-Creo que tienes razón – dijo Ness al fin con voz quebrada, el olor a sal me inundo. Ness lloraba – es que siempre lo veo desde mi punto de vista, soy demasiado egoísta.
Estuve a punto de trepar por la pared para ir y contradecirla, abrazarla, consolarla, decirle que no era cierto que después de todo todos cometemos errores, pero Lucas me tacleo antes de que avanzara mas. Todo esto paso en una fracción de segundo.
Edward déjala – le gruñí – después de todo es una adolescente, a veces se quiere quejar, culpar, llorar como cualquier otra. Le hace falta – me explico Lucas. Me tranquilicé, respirando una vez, no me hacia falta pero… me relajaba. – no siempre se puede tener el control de todo, Caroline es una buena amiga, sabrá que hacer.
-Tienes razón – concedí. – Pero tú me tienes que entender es mi hija, me preocupo y… no acepto que haya crecido tan rápido – confesé al fin.
-No puedo entenderlo del todo porque no tengo hijos -  y no creo tenerlos, pensó. Esa nota de tristeza a penas perceptible en sus pensamientos – pero entiendo que por nuestro crecimiento acelerado es difícil ir por todas las etapas, para cuando acuerdas ya te ves de seis años teniendo a penas un año. – Ahora empezaba a entender – no es fácil verte al espejo y no poder reconocerte, ver lo que quieres realmente. – sabia que si Lucas estudiaba psicología en alguno momento terminaría dándome terapia.
Se puso de pie y me tendió la mano para ayudarme, la acepte sin titubear con una sonrisa a penas perceptible, hablar con Lucas siempre era de una gran ayuda, sobre todo en momentos como este.
-Hay que irnos – no era una sugerencia – no debimos venir, me siento como uno de esos chicos de las películas mirando a dos chicas a escondidas por su ventana – se estremeció.
-Vamos – acorde. Y nos echamos a correr. – Yo también me siento como un adolescente – dije al llegar a mi auto.
-Desde hace bastante que ninguno de los dos lo es – observo – bueno unos mas que  otros – se burlo.
Me rei con el, era cierto. Creo que, realmente la única adulta en la casa era Bella. Mi Bella.
-Edward, ¿Cuándo piensas decirle a Ness la verdad sobre, bueno ya sabes su nacimiento? – ese era un tema que nunca me gusta tocar, innecesario para mi, pero ahora Lucas tenia esa necesidad que lo supiera.
-No lo se, en algún momento – evite el tema como de costumbre.
-La he estado observando – eso capto mi atención – sus cambios de humor, - me explico – cuando me contaste que de alguna manera te bloqueo; creo que ella esta empezando a desarrollar sus capacidades, su don se esta expandiendo – mis ojos se abrieron como platos, ¿a que quería llegar realmente? – Cualquier emoción fuerte que pueda tener puede ser el catalizador para que ya no pueda contenerlo – apreté mas el volante – no sabemos si pueda ser peligroso o que tan poderoso pueda ser, ahora si es el momento de preocuparse.
Recuerdo cuando tuvimos esta conversación hace quince años, me explico lo mismo pero que no preocupara, ahora… ¿Cómo se supone que enfrente esto?
-¿Qué hay que hacer? – pregunte con voz dura y mi expresión mas serena dada la situación.
-Hay que hablarlo también con Bella – empezó tranquilo – tienes que contarle al verdad a Ness, si ella se llegara a enterar por otra persona… una broma mala de Emett por ejemplo, no sabría como controlarlo, seria mejor que se lo contaran de manera tranquila, solo ustedes dos – suspire. En algún momento se tendría que enterar pero ahora no, su estabilidad emocional me preocupaba.
-Lo hablare con Bella, no me gustaría que se enterara solo la haría sentir mas culpable – argumente – se lo contaremos algún día, pero por ahora creo que paso – dije sin ánimos.
-Como tú creas conveniente solo que sobre aviso no hay engaño – todo el camino fue en silencio.
Soy consciente de que Lucas solo quiere que Reneesme sea feliz, la quiere como si fuera su verdadera hermana; una de esas habilidades de Lucas es que cuando dice algo te habla con toda la sinceridad del mundo, no te lo dice solo por hablar lo hace porque se preocupa. Tengo que admitir que es el hijo que nunca tuve, con el que me gusta platicar, jugar al ajedrez, una que otra carrera… que cele a su hermana menor cuando yo este ocupado, etcétera. Hemos compartido muchas cosas juntos, como padre e hijo. Regaños de Esme, bromas de Emett, cuando nos dividíamos el trabajo de cuidar a Nessie cuando era mas pequeña y cuando creció – como ahora – los momentos de celarla. Lucas al igual que yo no era la persona más afectiva, demostraba sus sentimientos solo al estar seguro, mejor hermano no pudo tener Ness y mejor hijo Bella y yo.     

sábado, 14 de abril de 2012

24. Apuestas

Hola mis queridas lectoras! con eso de que ya voy a entrar a la escuela pues ni de chiste tendre tiempo de publikar muy seguido asi ke les dejo otra entrada y lo mas seguro es que mañana tambien publike;)

POV. Reneesme

Desperté después de un rato sintiendo la gélida mano de mi madre acariciar mis cabellos.

-Al fin despertaste – musito Bella con voz neutra una que muy rara vez usaba.

-¿Estas molesta con Edward por mi culpa? – vaya pregunta tonta.

-Si, pero no es por tu culpa – siguió hablando – no te sientas mal, no a todos nos cuesta admitir nuestros errores, comprendo que quieras defender a tu amiga pero no a costa de… asesinar, - le costó decir la ultima palabra – lo que no comprendo es que Edward te haya hablado de esa manera, es tu padre pero también debe de comprender que tu cabecita heredo mucho de su ingenio macabro – dijo esto ultimo con una sonrisa apenas perceptible.

-Lo siento no era mi intención… - puso un dedo en mis labios para silenciarme.

-Sé que no era tu intención, tenias ganas de desahogarte con alguien como cualquier adolescente – me excuso – y en algo Edward tiene razón, si estas así y tu cabeza esta hecha un verdadero lio, no saber lo que sientes o querer sentirte de una manera diferente si son cosas de la edad, Ness recuerda que aunque tu mente es mas madura y que creciste a un ritmo distinto, tus instintos de adolescente están saliendo a flote, porque biológicamente cumplirás dieciséis.

-Tienes razón – era imposible enojarme con mi madre siempre sabia que decir, generalmente tenia la razón – no sé que haría sin ti – confesé acurrucándome mas a su costado – creo que… no se, me tengo que levantar.

-¿Tienes hambre? – me pregunto poniéndose de pie.

-Creo que lo que en realidad necesito es una ducha – dije al ver que aun traía mi ropa de ballet puesta.

-Te espero abajo con la cena – sonrió saliendo a velocidad vampírica de mi habitación.

Suspire. Odiaba que pelearan por mi culpa, algo que no sucedía muy seguido pero que cuando pasa no hace que me sienta peor, porque sé que es mi culpa. Rodé en mi cama cayendo de esta, gemí. No tenia ganas de levantarme del suelo, para mi requeriría de un enorme esfuerzo. Cerre los ojos esperando que se abriera un agujero en el piso y me tragara.  

-¿No piensas levantarte? – la voz Edward me saco de mis cavilaciones.

Negué con la cabeza aun con los ojos cerrados.

-Deberias levantarte – me sugirió; sentí su cuerpo muy cerca del mio – no creo que se abra el suelo y te trague – se burlo de mis pensamientos – no me malinterpretes, pero Bella tiene razón ahora si actúas como una adolescente, una muy adorable adolescente – agrego. Se le olvido mencionar que como una muy grosera y berrinchuda adolescente – no lo eres Nessie – me contradijo – es complicado pero creo que podremos sobrevivir, hay que aprender sobre la marcha.

Lo intentaré – pensé – lo lamento. – me disculpe.

-No el que lo lamenta soy yo, no debí hablarte así – se escuchaba avergonzado y arrepentido – lo estoy, si abrieras los ojos te podrías dar cuenta de que me sentí como el peor monstruo que pudiera existir – abrí los ojos de golpe, no me gusta cuando se refiere a el mismo como un monstruo, alguien que no debería de existir.

-No digas eso – susurre viendo sus ojos dorados – se que hay muchas que me ocultan sobre mi nacimiento – su semblante se endureció; si me creían muy despistada que dejen de creerlo, aun recuerdo cm claridad la historia de Lucas cuando la conto a la familia sobre todo la parte en la que este tipo de embarazos no terminan muy bien – pero ustedes son mi familia, a ti y a mama les debo el estar aquí; creo que sobre todo a Bella. – dije aun mas bajo.

-Eres lo mejor que nos paso en nuestra familia – dijo con orgullo – te prometo que en algún momento sabrás esa y otras historias.

Asentí. Me levante del suelo, Edward lo hizo al mismo tiempo y mucho mas rápido que yo, bueno algo humano tendría que tener. Le di un beso en la mejilla antes de entrar al baño para tomar una ducha. Nunca le di este tipo de problemas a mi papa, me extrañaba y asustaba; lo mas seguro es que tuviera razón mama – cuando no la tiene – aun así, seguía sin saber como manejar la situación.

No me había detenido a pensar que mis padres aprendían a serlo conmigo; eran los mejores, no pude ser tan afortunada pero heme aquí, desperdiciándolos, mal que bien los tendría conmigo por toda la eternidad, pero ¿Por qué no disfrutarlos ahora? Tendríamos que salir en familia mas seguido, Lucas esta incluido desde el día en que lo conocí. Siempre será mi hermano. Saliendo de la ducha me puse la pijama que la abuela Esme me regalo y que nunca me puse hasta ahora. Baje en silencio las escaleras, sin prisas. Olía a los deliciosos omelets que preparaban mis padres, eso quería decir que ya se habían contentado, bueno rompieron su propia marca, los felicitaría mas tarde.

En la sala estaban Lucas y papa jugando al ajedrez, las piezas se movían de lugar muy rápido, que humano – pensé – Lucas solo juega ajedrez cuando quiere mantener su mente ocupada en algo y papa… bueno cualquier cosa que diga la palabra ABURRIDO él estaba mas que dispuesto. El juego nunca duraba más de diez minutos y eso como mucho. Rodé los ojos y me senté al lado de Lucas encendiendo el televisor, ninguno de los dos perdió la concentración cuando lo hice. Fui haciendo zapping  de canal en canal sin encontrar nada bueno; el timbre sonó. Lucas se tenso en su lugar al reconocer el aroma: Caroline.

-Yo abro – fui corriendo al recibidor a abrir la puerta – Caroline – la abrace desconcertada me devolvió el abrazo.

-Yo también te quiero Ness – dijo fingiendo estar llorando – te das cuenta de que son las siete con quince y ya andas en pijama – observo.

-No me importa – deshice el abrazo.

-Si a mi tampoco me importaría si mi pijama fuera de los ositos cariñositos – dijo conteniendo la risa, mire abajo; no pude evitar ruborizarme era cierto, ya recordaba porque nunca me la quise poner. – bueno de hecho venia a… pedir disculpas, lo mas seguro es que ya te habrás enterado de lo que sucedió así… bueno, ¿esta Edward? – pregunto.

-Si, claro pasa – bueno aquí llegaba el momento incomodo de la noche mi amiga pidiendo disculpas y aun mejor mi padre pidiendo disculpas.

Los encontramos en la sala jugando ajedrez, nunca se cansarían. Lucas volteo a ver Caroline con una sonrisa boba en su rostro, obviamente dirigida a Caroline mientras ella se la devolvía solo que mucho mas pequeña, mi “otro hermano” la veía con la suplica en los ojos.

-¿Juegan ajedrez? – pregunto con una mirada extraña en su rostro con esa pequeña sonrisa que tan bien conocía.

-Si todos menos la enana – respondió Lucas mirándome, le saque la lengua como una niña pequeña.

Caroline rio.

-Venia a disculparme por todo lo que paso, pero creo que ya tengo una mejor idea – sonrio ampliamente. - ¿Qué les parece una partida de ajedrez? – pregunto, todos se quedaron sorpendidos. – con una pequeña apuesta, claro.

-¿Qué? – pregunto Edward, ya se veía ganando - ¿Juegas ajedrez? – le pregunto con ese brillo extraño en su mirada.

-Si – respondió Caroline – muchos piensan que es aburrido pero… bueno depende con quien lo juegues.

-No por favor tu no – se volteo a verme sorprendida – en esta casa me tienen loca con este tipo de juegos, les encantan los retos te puedo asegurar que si Edward tenia claras muestras de suplica en sus ojos ya no lo recuerda – Caroline rio, no fue la única. Bella y Lucas rompieron a carcajadas solo Edward me miraba serio.

-Ya se contra quien jugare – dijo esto mirando a Edward – te propongo algo, si tu ganas te dejare pedir todas las disculpas habidas y por haber, además de ser voluntaria en el hospital – papa asintió con una sonrisa sabiendo que iba a ganar – pero si yo gano olvidaras todo lo que tenias pensado decirme pasado, presente o futuro – especifico – y me ayudaras a que cambien los horrorosos uniformes de la escuela. – ojala ganara, yo también quería que quitaran esos feos uniformes; a mi papa se le borro la sonrisa del rostro en su sano juicio haría algo así.

-Hecho – dijo Edward con firmeza; quien no lo haría cuando se tienen más de cien años de experiencia.

Los dos se sentaron frente a frente.

-¿Cuáles quieres? – pregunto papa con petulancia.

-Negros – dijo su contrincante con determinación.

Los acomodaron en su respectivo lugar; antes de empezar Caroline saco su reproductor de música.

-No te molesta que escuche música mientras juego, ¿verdad? – pregunto en tono socarron.

-En absoluto – puntos a favor a de Edward, menos concentración por parte de la humana. – empecemos. – dijo con una sonrisa.

Caroline asintió, puso la música a un nivel moderado, aunque no importaba cuan moderado estuviera si con nuestro sensible oído lo escucharíamos de todos modos.

La canción empezó junto con el juego.

Lucas, mama y yo estábamos absortos en el juego desarrollándose frente a nosotros, ninguno de los dos titubeaba con sus movimientos, rápidos, precisos, sin quitar la vista del tablero, Caroline no se distraía aunque estuviera escuchando música, parecía que la ayudaba a concentrarse, incluso comenzó a tararear la canción que escuchaba; el juego ya iba muy parejo uno o dos movimientos mas y terminaría, ¿Quién ganaría? El juego más parejo que tiene mi papa y es con una humana. Tio Emett siempre decía que jugaba sucio por leer la mente pero ahora me doy cuenta que no es cierto, es tan bueno como cualquiera, bueno no como cualquiera el mejor entre los vampiros. Edward sonrió, por lo que pensé, bueno eso creo, sonrió aun más, si era por eso.

-Jaque Mate – dijo Caroline tumbando a su rey. – creo que gane.

Todos nos quedamos en silencio total. Papa con la quijada desencajada a causa de la sorpresa mezclada con la confusión, mama igual que su marido solo que esta logro controlar mejor su expresión, Lucas la miraba como… ¡Esto no puede ser! ¡Lo sabia!, ¡Lo sabia! – no dejaba de gritar en mi mente – a Lucas le gusta Caroline.

-Nadie dirá nada – dijo Caroline evaluando nuestras reacciones, la mia era una gran sonrisa que abarcaba todo mi rostro hasta me dolían las mejillas de tanto sonreir - ¿Ness estas bien? – me pregunto.

-Mejor que nunca – respondí, suavice mi sonrisa – al fin alguien le gano – la felicite.

-Bueno, es solo un juego – le resto importancia encogiéndose de hombros. – Fue muy parejo, Edward creo que tienes que tener una muy buena argumentación con el director para quitar esos horrendos uniformes – le recordó.

-¿Co… como? – Se pregunto en un susurro – Yo… casi, imposible. - Ni él se entendía. 

-Eso mismo dije yo – musito Lucas en voz baja.  

-Sean buenos perdedores – los regaño Bella divertida – Edward creo que tienes una llamada que hacer, deja ese desconcierto el que te creyeras invencible no quiere decir que lo seas - me reí junto con Caroline. – creo que alguien debe hacerlo volver en si.

-Yo lo hago – se ofreció Lucas con una sonrisa; le dio un zape en la cabeza. – Listo – dijo al ver que Edward parpadeaba y movía la cabeza tratando de asimilar.

-¿En serio es tan malo perder? – pregunto Caroline extrañada por la situación.

-Siempre hay una primera vez para todo – dijo Lucas con una sonrisa.

-Iré a llamar a Alice – dijo papa con aire ausente levantándose del piso fulminando a Caroline con la mirada, mi amiga se dedico desviar la mirada.

-Ganar es divertido – todos, a excepción de Edward, reimos por su afirmación.
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Tambien les quiero dejar una reflexion muy bonita que encontre, bueno mi profesor del semestre pasado nos la leyo y la verdad que muchos lloraron! :') fueron lagrimas de reflexion que te hacen pensar que puedes cambiar y valorar la vida que tienes con todo y defectos! Ojala a ustedes tambien les guste, para que lean esta reflexion les recomiendo la cancion de "Entre tus alas" de Camila o canciones que te lleguen! :)


Solo tengo 17 años

El día de mi muerte fue tan común como cualquier otro día de mis estudios escolares. Hubiera sido mejor que me hubiera regresado como siempre en el autobús, pero me molestaba el tiempo que tardaba en llegar a casa.

Recuerdo la mentira que le conté a mamá para que me prestara su automóvil; entre los muchos ruegos y súplicas, dije que todas mis amigas manejaban y que consideraría como un favor especial si me lo prestaba.

Cuando sonó la campana de las 2:30 de la tarde para salir de clases, tiré los libros al pupitre porque estaría libre hasta el otro día a las 8:40 de la mañana.

Corrí eufórica al estacionamiento a recoger el auto, pensando sólo en que iba a manejar a mi libre antojo.

¿Cómo sucedió el accidente?, eso no importa.

Iba corriendo con exceso de velocidad me sentía libre y gozosa disfrutando del correr del auto.

Lo último que recuerdo es que rebasé a una anciana, pues me desesperó su forma tan lenta de manejar.

Oí el ensordecedor ruido del choque y sentí un tremendo sacudimiento. Volaron fierros y pedazos de vidrio por todas partes, sentía que mi cuerpo se volteaba al revés y escuché mi propio grito.

De repente desperté, todo estaba muy quieto y un policía estaba parado junto a mí, también vi un doctor.

Mi cuerpo estaba destrozado y ensangrentado, con pedazos de vidrio encajados por todas partes; cosa rara, no sentía ningún dolor.

¡Hey, no me cubran la cabeza con esta sábana! no estoy muerta. Sólo tengo 17 años, además tengo una cita por la noche, tengo que crecer y gozar una vida encantadora, ¡no puedo estar muerta!

Después me metieron en una gaveta. Mis padres tuvieron que identificarme, lo que más me apenaba es que me vieran así, hecha añicos.

Me impresionaron los ojos de mamá cuando tuvo que enfrentarse a la más terrible experiencia de su vida. Papá envejeció de repente cuando le dijo al encargado del anfiteatro: "Sí, ése es mi hijo".

El funeral fue una experiencia macabra; vi a todos mis parientes y amigos acercarse a la caja mortuoria; uno a uno fueron pasando con los ojos entristecidos.

Algunos de mis amigos lloraban, otros me tocaban las manos y sollozaban al alejarse.

¡Por favor, que alguien me despierte! Sáquenme de aquí, no aguanto ver inconsolables a papá y mamá; la aflicción de mis abuelos apenas les permite andar; mis hermanas y hermanos parecen muñecos de trapo.

Pareciera que todos están en trance, nadie quiere creerlo; ni yo misma.

¡Por favor, no me pongan en esa fosa! Te prometo, Dios mío, que si me das otra oportunidad seré la más cuidadosa del mundo, sólo quiero otra oportunidad más.

¡Por favor, Dios Mío, sólo tengo 17
años!